En esta actividad vamos a realizar un dibujo a relieve pero con un material que no se utiliza habitualmente: los restos y las virutas que nos sobran de afilar un lápiz. Concretamente, el dibujo a relieve se va a tratar de una flor.
Por lo tanto, para poder llevar a cabo dicho dibujo vamos a necesitar lápices de diferentes colores, un par de afila-lápices, un rotulador negro y un folio de color blanco.
En primer lugar, se debe dibujar el tallo y las hojas de la flor con rotulador negro sobre el folio, tal y como se puede observar en la siguiente fotografía:
En segundo lugar, se afilarán lápices de varios colores y los restos de madera que sobren se colocarán en el dibujo anterior en forma de circunferencia, aproximadamente, encima del tallo, simulando los pétalos de la flor. Además, los restos de viruta de colores se guardarán también pues van a sernos de utilidad más adelante.
A continuación, se dibujará con rotulador la cara de la flor para darle un toque más cercano y familiar. También se decorarán sus hojas con un lápiz de color verde. Para ello se realizarán líneas verticales y horizontales entrecruzadas con dicho lápiz, de forma que se formen cuadrados.
Para terminar, decoraremos el espacio en blanco que hay alrededor de nuestra flor. Para ello, utilizaremos los restos de viruta de colores que guardamos antes. Como no será suficiente, deberemos afilar nuevamente varios lápices de distintos colores, de los cuales utilizaremos tanto las virutas de colores como las virutas de madera sobrantes para así decorar el fondo del dibujo.
A continuación, se dibujará con rotulador la cara de la flor para darle un toque más cercano y familiar. También se decorarán sus hojas con un lápiz de color verde. Para ello se realizarán líneas verticales y horizontales entrecruzadas con dicho lápiz, de forma que se formen cuadrados.
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