lunes, 23 de mayo de 2016

Árbol botonero

Figura original que representa un peculiar árbol: sus frutos son botones de diferentes tamaños y colores y su tronco y sus ramas son alambres entrecruzados también de varios colores. Por lo tanto, para su realización necesitaremos varios alambres, numerosos botones, unas tijeras, una caja, un bote de cola blanca y un rotulador negro.

Para comenzar, debemos coger varios alambres y entrecruzarlos hasta conseguir un tronco sólido. A continuación, haremos las primeras ramas con sus correspondientes frutos. Para ello, pasaremos alambre por los agujeros de varios botones, reforzaremos el alambre sobrante entrecurzándolo con más alambre y lo enlazaremos con el tronco anterior.



Una vez tenemos esta primera estructura, necesitaremos una caja pequeña. Con la ayuda de una tijera realizaremos un agujero en el centro de dicha caja. Este agujero debe ser lo suficientemente grande para poder encajar en él la estructura anterior.

Cuando nuestra estructura este encajada añadiremos una rama aproximadamente de longitud parecida a las anteriores y un alambre mucho más largo. Este alambre debe estar sujeto firmemente a la estructura que ya tenemos, porque a partir de él añadiremos alambre de otros colores y nuevas ramas con nuevos frutos que deben mantener el equilibrio correctamente.



Ahora que ya tenemos una estructura mucho más sólida, añadiremos alambre de otro color diferente y nuevas ramas con nuevos frutos. Así, poco a poco, nuestro peculiar árbol va cogiendo forma.



Por último, añadiremos alguna rama y algún fruto más y decoraremos la base del árbol. Para ello, utilizaremos botones de colores más pequeños y los pegaremos a la caja con la ayuda de cola blanca. También podemos utilizar un rotulador negro para dibujar algún detalle decorativo en esta base.  



Flor de lápiz

En esta actividad vamos a realizar un dibujo a relieve pero con un material que no se utiliza habitualmente: los restos y las virutas que nos sobran de afilar un lápiz. Concretamente, el dibujo a relieve se va a tratar de una flor.

Por lo tanto, para poder llevar a cabo dicho dibujo vamos a necesitar lápices de diferentes colores, un par de afila-lápices, un rotulador negro y un folio de color blanco.

En primer lugar, se debe dibujar el tallo y las hojas de la flor con rotulador negro sobre el folio, tal y como se puede observar en la siguiente fotografía:




En segundo lugar, se afilarán lápices de varios colores y los restos de madera que sobren se colocarán en el dibujo anterior en forma de circunferencia, aproximadamente, encima del tallo, simulando los pétalos de la flor. Además, los restos de viruta de colores se guardarán también pues van a sernos de utilidad más adelante.




A continuación, se dibujará con rotulador la cara de la flor para darle un toque más cercano y familiar. También se decorarán sus hojas con un lápiz de color verde. Para ello se realizarán líneas verticales y horizontales entrecruzadas con dicho lápiz, de forma que se formen cuadrados.




Para terminar, decoraremos el espacio en blanco que hay alrededor de nuestra flor. Para ello, utilizaremos los restos de viruta de colores que guardamos antes. Como no será suficiente, deberemos afilar nuevamente varios lápices de distintos colores, de los cuales utilizaremos tanto las virutas de colores como las virutas de madera sobrantes para así decorar el fondo del dibujo.












jueves, 19 de mayo de 2016

Desfile floral

Con este original dibujo a carboncillo se intentará transmitir como una modelo recibe la luz de las flores, alegrando así el precioso traje que va a lucir. Por ello, lo novedoso consistirá en introducir en el dibujo a carboncillo algo tan sencillo y común como las flores.

No obstante, fueron varios los pasos a seguir para su realización. En primer lugar, se recortará, aproximadamente, la mitad de una cartulina grande de color blanco. A continuación, se dibujará la silueta y el traje de la protagonista a mano alzada, con la ayuda de un lápiz y de una goma.




En segundo lugar, marcaremos los detalles y las sombras que nos gustaría destacar de nuestra modelo. Para ello utilizaremos carboncillo, ayudándonos nuevamente de una goma y de nuestros propios dedos para sombrear.




En tercer lugar, empezaremos a trabajar con un nuevo material: las flores, concretamente claveles de color rosa palo, rojo, fucsia, blanco y blanco con detalles fucsias. Con sus pétalos decoraremos el vestido de nuestra chica, su cabello y sus sombras. Además, los claveles restantes se colocarán en las esquinas superiores y tomarán el papel de focos de luz, a su peculiar forma.




Para terminar, con rotuladores de varios colores, realizaremos algún punteado en la zona del escote, en sus sandalias y en sus joyas, para darle aún más luminosidad. Además, se firmará el dibujo en la parte inferior derecha con el nombre de su autor o autora, en este caso autora: Nathalie.



En definitiva, con esta creativa obra se pretende conseguir que el observador imagine como los claves de las esquinas superiores, con su función de focos, iluminan y dan lugar al maravilloso vestido de nuestra especial modelo. Para ello se mezclan varios elementos que no tienen nada que ver: los focos de luz y los claveles y el vestido con los pétalos de flor.